A lo largo de los 2,5 kilómetros de la pista, los nariñenses fueron testigos de la evolución técnica y tecnológica de las diez escuderías que participaron en la segunda válida del año de la iniciativa que busca contribuir al sector automotriz y el medio ambiente.
El diseño de piezas, para mejorar el rendimiento de los monoplazas, ha logrado disminuir el peso de los vehículos, mejorando la diferencia en el rendimiento entre unos y otros autos, que hace dos años era de segundos y ahora es de décimas de segundos.
